Una novela conmovedora, dura y
adictiva.
Aunque es un tema bastante repetitivo
en la literatura y suelen ser historias muy terribles, normalmente me
suelen gustar. En esta novela me costó entrar porque la primera
parte no me dijo demasiado y la letra de hormiga enana en la que está
editado el libro me dificultaba avanzar, pero ha merecido la pena.
Los protagonistas son la familia Lévi
y la familia Morgenstern, ambas judías. Aunque de diferente estatus
social se verán unidas por la relación entre Andras y Klara.
La historia comienza en 1937 cuando
Andras Lévi, un joven húngaro de 22 años, recibe una beca para
estudiar arquitectura en París. Su hermano mayor, Tibor, está
ahorrando para estudiar medicina en Italia y su hermano pequeño,
Matyas, se queda en Budapest intentando hacerse hueco en el mundo del
espectáculo. Sus padres aún siguen viviendo en la casa familiar en
el pueblecito de Konyár.
Klara Morgenstern, de 31 años, es una
profesora de ballet que tiene una hija, Elisabeth, de 17 años.
Los caminos de los dos se cruzarán en
París y se enamorarán sin importar las muchas diferencias que los
separan, aunque su relación y sus vidas cambian drásticamente con
el estallido de la Segunda Guerra Mundial.
Deben volver a Hungría y los hombres fueron obligados a formar parte de los
grupos de trabajo, en los que vivían en condiciones pésimas: sin
ropa adecuada, sin apenas comida, sin atención sanitaria, hacinados
en barracones y trabajando a cincuenta grados bajo cero.
Cuando la guerra avanza la situación
se vuelve más insostenible, cada vez más acosados, con menos
derechos, especialmente para las mujeres que tuvieron que sobrevivir
solas y con sus hijos.
La primera parte de esta novela no me
pareció nada del otro mundo, incluso estuve tentada a abandonarla
porque es demasiado larga para leerla sin interés.
Menos mal que no desistí porque a
partir de la segunda parte el nivel subió hasta acabar completamente
embelesada con la historia.
Lo peor: el tamaño de la letra, es tan
pequeña que debía descansar la vista con frecuencia para que las
páginas no se convirtieran en un borrón negro. Un libro que cuesta
sobre 22 € y está bien encuadernado en tapa dura, no puede ser tan
cutre con las letras.
En definitiva, una gran novela, con una historia muy
dura, contada con un dramatismo contenido y mucha ternura.